Los niños con TDAH corren más riesgo al cruzar la calle
Se realizó un estudio de investigación en la Universidad de Alabama (Birmingham) para evaluar la capacidad de los niños con TDAH para cruzar la calle con seguridad. Los resultados indicaron que estos niños corren un mayor riesgo de resultar heridos en un accidente de peatones que los que no padecen el trastorno.
Dado que los niños con TDAH se distraen con facilidad y son más compulsivos que otros niños, se preveía que lo más probable era que los niños con TDAH no miraran a izquierda y derecha antes de cruzar la calle. Sin embargo, las pruebas demostraron que los niños aprendieron a cruzar la acera correctamente, incluso a mirar a ambos lados antes de abandonar el bordillo.
En la investigación se utilizó un entorno virtual con avatares que sustituían a los niños reales en un ordenador, de modo que los sujetos de la prueba no estaban expuestos a ningún peligro físico real.
Los resultados finales mostraron que era su capacidad de sincronización, lo que les hace correr un mayor riesgo de ser atropellados. Conocen las normas de cruce de calles exigidas a los peatones y parecen cumplirlas. El problema era que cuando, y si, los niños con TDAH llegaban al otro lado de la calle, apenas les quedaba tiempo antes de que pasara el siguiente vehículo. En conclusión, la mayoría de los niños con TDAH tienen dificultades para determinar cuánto tiempo necesitan para llegar con seguridad al otro lado.
Los accidentes peatonales son una de las principales causas de lesiones no intencionadas entre los niños. Los padres de niños con TDAH querrán dedicar más tiempo a ayudar a sus hijos a practicar procedimientos adecuados de seguridad peatonal y a aprender a identificar los peligros que deben buscar al cruzar la calle. Cuanto más practiquen y repasen las pautas de seguridad estos niños en situación de riesgo, mejor preparados estarán para cruzar la calle con seguridad.